Neuquén.- “La Justicia no es dura; mañana o pasado va a volver a hacer lo mismo”, sostuvo una de las víctimas de una violenta entradera ocurrida en Santa Genoveva. Por el hecho, un hombre de 35 años enfrentará un juicio, mientras que su cómplice nunca pudo ser atrapado.
Una noche de enero de 2016, Gerardo Contreras junto a otro hombre saltaron la reja de una casa ubicada en Villegas al 400 y, aprovechando que había una puerta sin llave, entraron a la vivienda. Sorprendieron a una familia, compuesta por cuatro adultos y un menor, maniataron a algunos y, bajo amenazas con armas de fuego, los obligaron a entregar equipos electrónicos y dinero en efectivo.
En total, los ladrones se llevaron 8000 pesos, 7000 dólares, dos teléfonos celulares, una tablet, una cámara de fotos y una pistola propiedad del dueño de la casa. Ninguno de los elementos fue recuperado. Pero debido al rastro de una mano que personal de Criminalística de la Policía pudo recolectar en la casa, meses después se detuvo a Contreras.
Por ese hecho, Contreras será juzgado por un tribunal de jueces por el delito de robo agravado por el uso de arma de fuego en carácter de coautor. La fiscalía aclaró que va a solicitar una pena superior a los tres años de cumplimiento efectivo, teniendo en cuenta la gravedad del hecho y que el acusado ya cuenta con antecedentes condenatorios.
Se dejó claro que todas las personas adultas que se encontraban en la vivienda prestarán testimonio durante el juicio, así como los policías que acudieron en primera instancia, personal de Criminalística y los peritos del Departamento de Delitos que llevaron adelante la investigación. Al momento de la detención de Contreras, se encontró en su vivienda el arma que había sido robada en la casa de Santa Genoveva.
Cinco: personas estaban dentro de la casa, entre ellas un niño.Los amenazó con un arma.
Otros robos
Trascendió que el acusado habría cometido dos robos posteriores bajo la misma modalidad. El primero fue en abril pasado en calle Río Quinto al 500 del barrio Provincias Unidas, cuando ató a dos hermanos y les robó 3000 pesos. El segundo fue en junio, sobre calle Fotheringham al 300, tras entrar con otro hombre a un departamento, donde maniató a dos mujeres y se llevó 400 pesos y dos celulares.
Cayeron por un rápido llamado
Durante uno de los robos, en el que se sospecha que estaría vinculado el acusado, fue un vecino quien llamó a la Policía, que rodeó rápidamente la zona y logró detener a los ladrones. Sin embargo, ya no tenían en su poder ni el arma ni los celulares.