Todo ocurrió a los 9 minutos de primer tiempo, con el Xeneize ganando 1-0 y buscando aumentar la ventaja. Es ese instante, un pase largo sobre el costado derecho encontró a un delantero del local y a Nelson Alegre Rojas.
El defensor, que proviene de Camioneros, cubrió la pelota casi hasta llegar a la línea de fondo, momento en el que decidió hacer algo que todos los manuales del fútbol rechazan: despejar hacia adentro.
Pero el central tuvo tanta mala fortuna que no logró conectar bien el balón y el mismo se fue cerrando hasta meterse en su propio arco ante la incrédula mirada del arquero de la Academia. Lo cierto es que este gol no fue lo peor que le pasó a Racing, sino que luego recibió otros dos y se fue perdiendo 4-0 el primer tiempo. Insólito.