"Las probabilidades de morir en un plazo de seis años tras dejar de trabajar fueron del dos por ciento en las personas que eran miembros de, al menos, dos grupos sociales diferentes antes de jubilarse y que permanecieron en ambos. Si abandonaban un grupo, su riesgo de muerte aumentaba hasta el 5 por ciento, y se incrementaba hasta el 12 por ciento si se salían de ambos grupos", señala el artículo.
"La jubilación puede ser difícil porque se pierde un sentido del propósito. El sentimiento de pertenencia que ofrecen las conexiones a grupos sociales ayuda a las personas a sostener una vida significativa y saludable", explicó el investigador líder, Niklas Steffens, profesor del centro académico.
Por eso, aunque parezca una banalidad, la planificación de la vida social de una persona puede tener tanta relevancia como la organización financiera o médica, en términos de salud y calidad de vida. En ese mismo sentido, los especialistas señalan que es tan importante
como hacer ejercicio regularmente y que si se pueden combinar, mucho mejor.
Probado: Tener amigos reduce las probabilidades de sufrir enfermedades cardíacas.
Proporcional
Para hacer el estudio, se realizó un seguimiento durante seis años a 424 personas jubiladas. El trabajo comparó sus datos con los de individuos con el mismo perfil pero que aún continuaban trabajando. Los participantes fueron consultados sobre el número de grupos sociales a los que pertenecían, y se midieron algunos indicadores sobre la calidad de vida y la salud física.
De acuerdo con los resultados, la calidad de vida fue disminuyendo en todos aquellos que, por distintos motivos, habían abandonado sus círculos sociales.
"El estudio nos recuerda la importancia que las interacciones humanas significativas tienen para nuestro bienestar. Somos animales sociales y sufrimos si negamos esa parte de nuestra naturaleza", advirtió David Katz, director del Centro de Investigación sobre la Prevención de la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut.
El cerebro nos lleva a socializar
Muchas de las funciones del cerebro están involucradas en permitirnos tener interacciones humanas sanas. Pasar tiempo con los amigos causa una mayor actividad en los circuitos del cerebro que nos hacen sentir bien.