"Siempre es complicado jugar contra uno de mis mejores amigos en el circuito. El partido fue muy disputado y gané por una diferencia mínima", analizó el tenista nacido en Mallorca hace 29 años, en la rueda de prensa que ofreció a los medios, luego de su éxito sobre Mónaco por 6-4 y 6-4 que lo depositó entre los ocho mejores del torneo.
El español debió exigirse más de la cuenta ante 'Pico' Mónaco y jugará hoy los cuartos de final ante el italiano Paolo Lorenzi, un rival que no debería ponerlo en apuros.
"Mónaco venía de una lesión complicada y es una alegría verlo así, jugando bien y sano. Me hizo un partido difícil y espero subir un poco el nivel ante Lorenzi, en un torneo que este año está muy complicado con un cuadro durísimo", reflexionó Nadal.
El mallorquín se refirió finalmente al apoyo constante que le ofreció el público argentino, antes, durante y después de su partido de octavos de final.
"La gente en
Buenos Aires me da una energía muy grande, agradezco el recibimiento que me dieron y espero jugar mucho mejor mañana para que puedan disfrutarlo", concluyó Nadal, quien fue medicado en el segundo set a raíz de una molestia estomacal que -según reveló- lo persiguió durante toda la semana.