"Mejores que nosotros el Barcelona, el Bayern, el Madrid y pocos más. Tenemos estabilidad, competencia de trabajo dentro y fuera (del campo) y eso nos sitúa en una posición de privilegio", apuntó.
En cuartos, el Atlético eliminó al Barcelona y en semifinales al Bayern, por lo que ahora quiere terminar el trabajo contra el Real Madrid.
"Nos costó tanto en la ida en Barcelona como en la vuelta en Múnich, pero a doble partido hemos resuelto muy bien las eliminatorias, con mucha inteligencia, sobre todo en los partidos de casa. No te da la seguridad de nada haber ganado a dos de los mejores equipos del mundo, pero nos presenta esta oportunidad, estar aquí y ver uno de los estadios más lindos del mundo. Aquí la presión, el ambiente, te hace respirar fútbol puro", afirmó.
Simeone llegó al club a finales de 2011, con el equipo en una profunda crisis, y en sus cuatro años y medio ha conquistado una Europa League, una Liga española y una Copa del Rey, entre otros éxitos. Antes de la final del sábado en Milán, dirigió ya a los rojiblancos en la final de Champions perdida por 4-1 ante el Real Madrid en Lisboa en 2014.
"El club, los futbolistas y la base que nos viene acompañando desde hace cuatro años y medio se logra reinventar continuamente", indicó.
"Lo más valioso es que trabajamos para seguir mejorando, seguir insistiendo. En la vida, el que insiste e insiste hace que la situación aparezca", sentenció.