Cuando la comerciante quiso acomodar el desorden, se vio acorralada y bajo la mirada fija del mayor, que le apuntaba en la cabeza con una escopeta. "El mayor era muy agresivo, gritaba constantemente y estaba desesperado por la plata, agredía verbalmente a su compañero", confió Yolanda, que sufrió su primer
robo en los cuatro años que lleva en el sector.
Un grupo de vecinos alertados por el movimiento inusual se asomó por la vidriera de la librería cristiana. En ese contexto, Yolanda comenzó un diálogo especial con el menor de los delincuentes: "Tranquilo, vos no estás robando, yo te voy a dar todo, pero no hagas escándalo que hay gente afuera y se van a dar cuenta".
El ladrón más violento no perdió tiempo en conversar con su víctima, se subió a la moto que dejó en marcha y se dio a la fuga, con $800, un celular y medallas religiosas, dejando al cómplice a la deriva.
"El chiquito me pidió disculpas al irse y yo lo bendije: 'Dios te va a perdonar'", dijo Yolanda.
Al darse cuenta de que su compañero lohabía abandonado, el muchacho tiró la mochila en la que llevaba el equipo de música extraído, y corrió por la calle Antártida. Una vecina en camioneta lo persiguió varias cuadras y ayudó a que la Policía lo detuviera.
Ayer, el fiscal Ignacio Di Maggio lo acusó por robo calificado y como "está siendo iniciado en el delito", no pidió que quedará detenido por lo que recuperó la libertad.
El hecho llamó la atención de los investigadores que sospechan que entraron a robar para buscar plata para comprar
droga.
FRASE
"Si lo tuviera en frente, le diría que está a tiempo de cambiar porque Dios está con él. Dios cambió tantas vidas que dejó con la boca abierta a varios".
Yolanda Dueña de la santería