Ese día de 1945, el mundo "cambió para siempre" y esta bomba "demostró que la humanidad tiene los medios para destruirse a sí misma", dijo el presidente estadounidense.
"¿Por qué estamos aquí, en Hiroshima? Hemos venido a reflexionar sobre esta terrible fuerza liberada en un pasado no muy lejano. Hemos venido para rendir homenaje a los muertos" dijo Obama, con el rostro serio.
Acompañado por el primer ministro japonés, Shinzo Abe, Obama había depositado momentos antes una corona de flores en el cenotafio de Hiroshima, que contiene decenas de volúmenes donde están consignados los nombres de las víctimas de la bomba nuclear. El lugar es visitado cada año por más de un millón de personas.
Obama es el primer presidente estadounidense en ejercicio en visitar el Parque del Monumento de la Paz en Hiroshima para rendir homenaje a los 210.000 japoneses muertos por el fuego nuclear. En la ceremonia, llena de emoción, el presidente estrechó manos y abrazó a supervivientes de la bomba atómica.
Habló con un sonriente Sunao Tsuboi, de 91 años, quien previamente había asegurado que quería decirle al presidente estadounidense lo agradecido que estaba por esta visita. Luego Obama abrazó a otro superviviente, Shigeaki Mori, quien apenas pudo contener la emoción.