Korda nunca llegó a cobrar derechos de autor por dicha fotografía, aunque en el año 2000 denunció a la marca de vodka Smirnoff por el uso de la imagen en su publicidad. El mismo Korda afirmó que no se oponía a que reprodujera la imagen del Che.
“Por quienes quieren propagar su memoria y la causa de la justicia social en el mundo, pero sí estoy categóricamente en contra de la explotación de su imagen para la promoción de productos como el alcohol”, había asegurado el fotográfo.
Sin embargo el reportero llegó a un acuerdo al margen de los tribunales con la empresa que le reportó 50.000 dólares (39.900 euros).
Una parte del dinero lo donó al sistema sanitario cubano con la justificación de que el Che hubiera hecho lo mismo.