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"Sueño con dirigir a un neuquino en la liga"

El hacedor del campeón. Pablo Romero, un cipoleño que hizo carrera en Neuquén y es asistente en la U16 argentina, repasa la campaña y lo que viene. "La derrota con Tucumán fue el quiebre", admitió.

Fabricio Abatte

abattef@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- Es el “gran DT”, el padre de la criatura. En la cancha, Neuquén fue un equipo con todas las letras, que no dependió de una o dos individualidades más allá del nivel descollante del Tuti Ruiz. Todos fueron importantes desde sus roles y ahí radica acaso el mayor mérito del entrenador: Pablo Romero, un cipoleño que desarrolló su carrera profesional en Neuquén y que cuenta con una rica experiencia de 8 años en Capital Federal. Hoy es asistente de la U16 argentina y sueña con dirigir en el mediano plazo a un club de aquí en la Liga Nacional. Cree que este logro del Verde en el Campeonato Argentino contribuirá a ello. “Para mí es el puntapié inicial para que a la provincia de Neuquén vuelva a un equipo de liga. La verdad que hay que aprovechar el envión para que se pueda dar”, se entusiasma recién llegado a la redacción de LMN.

Tuvo el mérito de transformar al verde en un verdadero equipo.

—No lo podías creer el sábado. ¿Ya caíste?

De a poco... Es como un sueño cumplido. Al principio dijimos que íbamos a ir partido a partido, el primer objetivo era mejorar el noveno puesto del año pasado y meternos entre los primeros ocho. Se fue dando todo, un rendimiento de menor a mayor y llegamos de la mejor forma a la etapa de playoffs, donde jugamos tres partidos de alto nivel.

—El equipo demostró mucha personalidad e incluso los chicos absorbieron la presión, ¿te sorprendió?

Sabía que todos los jugadores estaban preparados para afrontar la competencia. Los potenció a todos jugar de local. Todos cumplieron su rol.

—El presidente de la CABB destacaba lo bien trabajado que estuvo el equipo, con la rotación y demás. ¿Esa es tu mayor satisfacción?

La verdad que sí. Salvo en el partido con Tucumán que no entró Santiago Rodríguez, en todos los restantes hubo rotación de los 12 jugadores y todos respondieron. Por momentos uno se destacaba un poquito más y jugábamos para ese en determinado momento. Pero no hubo egoísmo ni exceso de individualidad. Fuimos un equipo.

—¿En qué momento te convenciste de que eran campeones?

La derrota con Tucumán nos hizo un clic en el tema del rendimiento. No tuvimos buen volumen de juego. Los tres siguientes fueron bárbaros. El otro partido clave fue la semi con Tucumán, después de ganar así tenía toda la confianza en llevarnos el título.

—¿Vas a estar el año próximo?

Con la Federación tengo un vínculo como coordinador deportivo, este es mi tercer año. Veré cómo sigue todo. Tendré que evaluar todos los aspectos laborales y demás. Ojalá que el año que viene podamos mantener el equipo y buscar el recambio para Mario si se va (ver página 9).

—¿Soñás con dirigir a un equipo neuquino en la Liga Nacional?

Siempre lo sueño. Pero me gustaría que sea un proyecto serio, no algo aislado. Para mí Neuquén es una provincia de básquet que tiene que estar en la elite.

Tres: años lleva como coordinador deportivo en la Federación de Neuquén.

Tiene una visión clara y la transmite

Esteban de la Fuente. Figura en la época dorada del Rojo neuquino

El campeonato obtenido por Neuquén es reflejo del trabajo de Pablo Romero. Es un excelente entrenador que tiene una visión clara de lo que quiere de este deporte, de lo que quiere plasmar dentro de la cancha con sus equipos. Y lo sabe transmitir y así llegan los resultados.

Es un gran apasionado y lo enferma este deporte. El título es bien merecido, por todo el trabajo realizado a lo largo de este último tiempo, que sabemos ha dedicado un montón para lograr el objetivo de ser protagonista en este Argentino de mayores.

Este campeonato alcanzado refleja que el esfuerzo a la larga o a la corta siempre da sus frutos.

Mi más cordial saludo y felicitaciones para el equipo neuquino por este gran logro. A la Secretaría de Deportes de la Provincia por la difusión de este torneo. Al plantel, obviamente.

Y para dos personas en particular: a Daniel Aráoz, un ex compañero, y nuevamente a Romero, actual compañero en selecciones formativas de Argentina, felicitarlos por el excelente trabajo que hicieron. Y que este sea un primer paso para que sigan los éxitos.

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