A la salida de la casa, ubicada en Alcorta 741 de la capital santacruceña, el fiscal a cargo de la causa por lavado de dinero contra las familias Báez y Kirchner se limitó a afirmar que fue una reunión "cordial y reservada".
"No sabía que iba a estar", afirmó el fiscal en referencia a Leandro Báez, a quien Marijuan ofreció ser "colaborador" en la causa luego de que acusara a Casanello de centralizar la investigación en el dueño de Austral Construcciones para desligar a Cristina, Máximo Kirchner y otros funcionarios.
En la causa, Lázaro Báez se encuentra detenido en el penal de Ezeiza y su hijo mayor, Martín Báez, está procesado, ambos por presunto lavado de dinero.
Entre otras cosas, Leandro Báez acusó a Casanello de haber mantenido reuniones con la entonces presidenta Cristina Kirchner en la residencia de Olivos.
El allanamiento se extendió por más de una hora y a la salida el fiscal agregó que no se retiraron objetos de la vivienda y que "estaban sus familiares, fue todo bien, todo cordial". El fiscal continuaría con otros procedimientos en estancias cercanas a El Calafate.
De mal en peor
Lázaro sufre otro revés judicial
El juez federal Sebastián Casanello dictó ayer un segundo procesamiento por lavado de activos contra Lázaro y Martín Báez y les amplió el embargo sobre sus bienes a 800 millones de pesos.