El personal médico que acudió en una ambulancia del hospital constató que no tenían heridas de consideración y que sólo habían sufrido unos golpes.
El personal que trabajaba en el lugar se sorprendió cuando vio el resultado del test del alcoholemia que indicaba 3,52 miligramos de alcohol en sangre.
Al respecto, el comisario Leonardo Muñoz explicó: "Luego de entrevistar a ambos ciudadanos, se pudo observar que no se encontraban en un estado normal".
"Por tal razón -continuó Muñoz- se procedió a realizar el test de alcoholemia al conductor, arrojando resultado positivo: 3,52 miligramos de alcohol en sangre".
El resultado es seis veces por encima del máximo que permite la ley para manejar un vehículo común. Por esta razón se procedió al secuestro del auto, que quedó a disposición del Tribunal de Faltas municipal.
Hace algunos días que el municipio incorporó un nuevo alcoholímetro que aportó la Agencia de Seguridad Vial Nacional. En ese momento, el secretario de Seguridad municipal, Rubén Monzón, había anunciado la continuidad de los controles en conjunto con la Policía.
Ahora será el Tribunal de Faltas el que resuelva la multa que le impondrán al conductor del auto.