Un australiano casi muere luego de que sus hijas le regalaran conchas marinas tras una visita a la playa de Quindalup, Australia, en la víspera de Navidad. El hombre las guardó en su bolsillo y cuando llegó a su casa encontró algo aterrador: en el interior de las conchas habitaban dos ejemplares del pulpo más peligroso del mundo.
Aaron Pix descubrió que uno de los moluscos estaba en su bolsillo con los tentáculos extendidos en su pierna. “Debió haber estado en mi pierna durante 15 o 20 minutos”, declaró el hombre.
Se trataba de pulpos de anillos azules, una de las razas más venenosas del mundo, cuya mordida no causa dolor en los humanos.