La decisión de Irán eleva la tensión de cara al vencimiento del cese al fuego, previsto para el miércoles.
Este sábado, Oriente Medio amaneció con máxima tensión que aleja cualquier posibilidad de acuerdo a corto plazo. Irán retomó el cierre del Estrecho de Ormuz, comprometiendo el cese al fuego vigente hasta el miércoles, mientras Trump amenazó con no renovarlo y reanudar ataques.
El Estrecho de Ormuz sigue en el centro del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Teherán, que el viernes había anunciado la reapertura del paso, dio marcha atrás este sábado y aseguró que habrá un "control estricto" sobre la navegación, acusando a Washington de persistir en el bloqueo de su tránsito marítimo.
En este sentido, el Cuartel General Central Jatam al Anbiya fue contundente: mientras Estados Unidos no levante sus restricciones, Ormuz permanecerá cerrado sin excepciones, ni siquiera para buques comerciales.
Trump amenaza con retomar los bombardeos
El presidente estadounidense no ocultó su impaciencia. Desde la Casa Blanca, advirtió que no permitirá que Irán lo "chantajee" y lanzó una amenaza concreta: si no hay acuerdo antes del miércoles, cuando vence el alto el fuego, los ataques sobre objetivos iraníes podrían reanudarse.
En la jornada del viernes, Trump había mostrado otra cara del conflicto. Durante un acto en Arizona, el presidente aseguró que el estrecho estaba "completamente abierto" para el comercio y lanzó una propuesta inédita: ingresar a Irán de forma conjunta para extraer el uranio enriquecido. Teherán la rechazó de plano. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Ismail Bagaei, fue categórico en una entrevista televisiva: el uranio no saldrá del país.
Qué dijeron las autoridades de Irán
El contralmirante Zolfagari explicó que por el estrecho circula el 20% del petróleo mundial y precisó que Teherán había autorizado previamente el paso "limitado y gestionado" de algunos buques como gesto de buena fe durante las negociaciones — medida que revocó ante lo que calificó como un reiterado incumplimiento estadounidense.
En la misma línea, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, quien lideró la delegación en las conversaciones de Islamabad, publicó en X que el estrecho "no permanecerá abierto" si el bloqueo continúa y acusó a Trump de difundir "afirmaciones falsas" sobre la situación.
"Con estas mentiras no ganaron la guerra y, sin duda, tampoco lograrán nada en las negociaciones", escribió. Qalibaf dejó en claro además que el tránsito solo se realizará por rutas designadas y con autorización expresa de Irán.
Israel bajo alerta
Por primera vez desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, las sirenas antiaéreas en Israel llevan más de 24 horas sin activarse. La última alerta, una falsa alarma en una localidad fronteriza con Líbano, ocurrió en la madrugada del viernes.
Durante semanas, misiles, drones y cohetes lanzados por Irán, Hizbulá y los hutíes yemeníes golpearon el territorio israelí en más de una docena de oleadas diarias, obligando a los habitantes de Tel Aviv, Jerusalén y otras ciudades a refugiarse en búnkeres.
Sin embargo, el silencio no equivale a paz. El primer ministro Benjamin Netanyahu advirtió este viernes que la campaña no ha concluido y que Israel mantiene su objetivo de "desmantelar" a Hizbulá en el frente norte. Desde Beirut, el presidente libanés Joseph Aoun reconoció que las negociaciones con Israel atraviesan una etapa "delicada y crucial" y llamó a consolidar el alto el fuego antes de que la atención internacional se desvíe.
Irán amenaza a quienes se acerquen al estrecho
Durante la tarde del sábado la situación se agravó nuevamente cuando la Guardia Revolucionaria emitió un comunicado en el que declaró objetivo militar a cualquier embarcación que intente acercarse a Ormuz, ordenando a los buques comerciales y militares permanecer fondeados en el Golfo Pérsico y el mar de Omán.
Por su parte el Consejo Supremo de Seguridad Nacional anticipó que mantendrá el control del estrecho hasta el fin de la guerra, y que el bloqueo naval de Estados Unidos es interpretado como una ruptura del alto el fuego.
Las amenazas llegaron después de que dos cañoneras de la llamada "flota mosquito" atacaran un buque mercante en el estrecho, según reportó el New York Times. Mientras tanto, desde Washington insisten en que el paso sigue operativo, pero varias navieras internacionales optaron por activar sus protocolos de seguridad e incluso suspender el tránsito por la zona.
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