Según Orsini, "el fiscal se reunió con el sospechoso, informalmente, y este le dijo que no había sido una violación". De acuerdo con eso, citó a varios testigos que corroboraron la versión de este joven, pero a ninguno que avale lo que surge de la revisación que le hicieron los médicos a la adolescente.
El abogado afirmó que el fiscal "ni siquiera pidió la historia clínica al hospital de Tandil", donde los médicos se dieron cuenta de que la chica había sido violada. En ese sentido, dijo que el lunes se presentará en la fiscalía para pedir una serie de medidas de prueba y entregará fotos con las heridas de la víctima, que también presenta arañazos y golpes en el cuerpo y en el cráneo que le están provocando problemas neurológicos.
La niña fue atropellada por una camioneta el domingo a las siete cuando caminaba con un joven por la Ruta 226 al volver de una fiesta. Al ser atendida en el Hospital Ramón Santamarina de Tandil con graves traumatismos en la cabeza y diversas escoriaciones en el pecho, el mentón y la nariz, compatibles con heridas de arrastre, los médicos también constataron signos de abuso y lo denunciaron en la Comisaría de la Mujer de esa ciudad.
"La querían matar para que no hable"
Una tía de la adolescente, cuyo nombre es Marisa, dijo en su momento que su sobrina no fue sola a la fiesta, sino que estaba con un grupo de amigas y algunas primas. "Estuvieron bien hasta que todas decidieron volver y ella se quiso quedar porque estaba con un chico", contó. Cuando la joven caminaba rumbo a su domicilio por la Ruta Nacional 226, acompañada por un hombre llamado Juan Enrique Cisneros de 26 años, una Mercedes Benz Sprinter la atropelló. "Extraña la combi. El que supuestamente la atropelló dice que venía sin luces por la ruta y no la vio, pero tenemos un testigo que lo vio siguiendo a Magalí por calle La Pampa. Es evidente que ella se escapó y la pararon para que no hable", aseguró la tía. "Después de lo ocurrido, empezaron a aparecer testigos de lo que pasó que están declarando, ojalá cuenten lo que pasó", agregó. Por último, se supo que ni la persona que manejaba la combi ni el joven que la acompañaba volvieron a contactarse con la familia para preguntar cómo estaba la nena.