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Techo ecológico con tampones, preservativos y toallitas

Son materiales con gran resistencia a la humedad y no se deshacen.

Holanda.- Un grupo de estudiantes que ganó un concurso pondrá en marcha en Holanda una empresa que fabricará techos ecológicos para casas utilizando desechos no reciclables como preservativos, tampones o toallitas higiénicas, usados por su gran capacidad para absorber la humedad sin deshacerse. “Tras analizar las aguas residuales, descubrimos que los restos sólidos que se recolectaban antes del tratamiento tenían varias características interesantes. Lo más llamativo es que absorben mucha agua, pesan muy poco y queda algo de ‘estiércol’ en el material”, explica Jelle Scharff, estudiante de Ciencias y Negocios. Esas son las propiedades ideales que se necesitan para elaborar un techo verde, en sustitución de los actuales materiales, como el sustrato de roca de lava, que no es del todo sostenible y se extrae en países extranjeros.

El material producido se aplicaría sobre la construcción regular del techo, como se hace actualmente con los techos verdes, que utilizan vegetación como membrana impermeable.

El equipo, compuesto por cuatro jóvenes estudiantes, participó y ganó hace una semana el concurso BlueCity Circular Challenge en la ciudad de Rotterdam, para el que cuatro organizaciones ofrecieron una serie de desechos que querían reutilizar de forma más sostenible. Para elaborar su propuesta, los jóvenes estudiaron las aguas residuales y tuvieron que “analizar todo lo que la gente tira por el inodoro”, principalmente preservativos, tampones y toallas sanitarias, puntualizaron.

Tras su investigación, descubrieron que los artículos absorben mucha humedad pero no se deshacen, lo que los convierte en un “material perfecto para los techos verdes, que funcionan como amortiguadores sostenibles de agua”. Scharf recordó que “esos materiales no pertenecen a las alcantarillas” y lamentó que la gente “los tire por el inodoro”, aunque esté prohibido.

Claro que los jóvenes desarrolladores son conscientes de que una combinación de preservativos, tampones y compresas no suena muy atractiva como composición del techo de una casa. Por eso, prometió Scharf, antes de la elaboración de la capa impermeable se hará un proceso laborioso, seguro e higiénico: lavar el material, molerlo y presionarlo hasta que quede en forma de placa. “De esa manera podemos deshacernos de los malos olores y hacer que el material sea fácil de aplicar al techo”, aseguró.

Sólo en la ciudad de Rotterdam, en la que viven unos 623.000 habitantes y donde estará basada la empresa, se recogen anualmente más de 100.000 kilos de restos sólidos de los que no se hace ningún uso tras su incineración.

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