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Temer está apuntado por corrupción y con su imagen por el suelo

Ayer canceló su agenda para juntarse con aliados.

Brasilia.- La crisis llegó a su punto más alto en Brasil, donde ayer el presidente Michel Temer, denunciado por supuesta corrupción y en clara baja en las encuestas de imagen, canceló toda su agenda de compromisos públicos para reunirse con sus aliados políticos y analizar juntos el estado de situación que viven en estas horas Brasil y el gobierno nacional.

De este modo, el mandatario que reemplazó a Dilma en el poder dejó sin efecto su participación en un evento en San Pablo, que fue anunciado por la oficina de prensa del Planalto, para regresar de urgencia a Brasilia luego de que un ex ejecutivo de la constructora Odebrecht, la mayor del país, confesara el supuesto pago de unos 10 millones de reales (2,9 millones dólares) en concepto de coimas.

Además, el presidente brasileño no está atravesando su mejor momento en cuanto a su popularidad. Según una encuesta de la agencia Datafolha, el 63% de la población apoya una eventual renuncia de Temer y la convocatoria anticipada a elecciones. Con este panorama, el mandatario se reunió con el líder del Partido Movimiento Democrático Brasileño, Aecio Neves, buscando fortalecer esa alianza política estratégica para garantizarse una aceptable gobernabilidad.

Mientras, el empresario y conductor de TV, Roberto Justus -el Trump brasileño- volvió a autoproclamarse como la solución a los problemas de su país e insistió en su teoría de que Brasil “necesita salir de las manos de los políticos”.

Justus cita el “ejemplo Trump” en Estados Unidos, quien venció las elecciones presidenciales sin tener en su historial ninguna experiencia política, y agrega que en Brasil también “los políticos clásicos perdieron toda credibilidad”.

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