Lorena Rizzo, , explica cómo estos fenómenos pueden afectarnos y cómo preparase para los efectos. La temporada de eclipse dura desde mitad de mayo hasta la primera semana de julio y están relacionados con cambios, que pueden ser laborales, personales o amorosos.
Hay que honrar esas emociones, cómo se manifiesta y dejar fluir esos cambios, para aceptar que algunas personas se vayan de nuestras vidas. Otra opción es conectarse con la creatividad y la naturaleza.