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Ana Laura Calducci
calduccia@lmneuquen.com.ar
“Borombombón, borobombón, se viene Pechi gobernador”. Ese fue el cantito que acompañó ayer al intendente Horacio Quiroga durante su discurso de festejo por el triunfo de Cambiemos a nivel local. Cauto, el jefe comunal evitó hablar de una candidatura anticipada, aunque recalcó que se abrió un camino para que la fuerza liderada por Mauricio Macri se imponga también en la elección provincial que se hará dentro de dos años.
“Cambiemos tiene que gobernar la provincia a partir de 2019 con el que sea más conveniente y con el que esté más en sintonía, no sólo con los conceptos y las ideas, sino con la capacidad de gestión que tiene que tener un gobernador, que no es una tarea sencilla”, sostuvo.
Agregó que se abre la oportunidad para Cambiemos de “convertir a Neuquén de lo que es a lo que queremos que sea”. También auguró que, al finalizar su cuarto mandato municipal, espera entregarle el sillón de la intendencia “a un hombre de Cambiemos”.
El festejo se hizo, como ya es costumbre, en el coqueto Hotel del Comahue.
A diferencia de las PASO, esta vez el salón estaba lleno de simpatizantes exultantes. Mientras esperaban el discurso de los candidatos, cantaban el clásico “sí, se puede” y también “se va a acabar, se va a acabar el Movimiento Popular”.
Quiroga llegó a las 22, flanqueado por David Schlereth, que encabezó la lista de diputados de Cambiemos y Guilermo Monzani, que iba al frente en la boleta que compitió para el Concejo Deliberante. Los discursos fueron breves y cautos. Primaron las palabras de agradecimiento a la militancia y al pueblo neuquino, y se puso énfasis en que el amplio triunfo que lograron implica una mayor responsabilidad.
A su turno, Pechi contó que recibió la felicitación del jefe de Gabinete nacional, Marcos Peña, y que hoy se comunicará con el presidente Mauricio Macri.
Pidió “festejar con sobriedad, con alegría moderada”, y señaló que el resultado demostró “que no existe ni el triunfo ni la derrota permanente”.
Luego comentó con los periodistas que esperaba este triunfo holgado frente al MPN, pero “el que ganó ahora no quiere decir que va a ganar en 2019 y el que perdió no quiere decir que va a perder”.
Dijo que los votos de Cambiemos fueron propios, que no salieron de otras fuerzas, y el oficialismo provincial sufrió las consecuencias de su indefinición frente al escenario nacional.
“Es muy difícil ser de River y de Boca al mismo tiempo y encima siendo de Independiente; o sea, no se puede ser kirchnerista y macrista y encima ser del MPN”, observó.
Los militantes lo ovacionaron y dejaron en claro que la gran figura en esta victoria fue Quiroga. “Se siente, se siente, Pechi está presente”, coreaban todos entre saltos, abrazos y sonrisas que se extendieron hasta la madrugada.
Muchos pibes y el fin de una racha
Veinteañeros
Entre los simpatizantes de Cambiemos hubo un nutrido grupo de jóvenes, la mayoría veinteañeros. Eran los más eufóricos .Varios llevaban puesta una remera blanca con el logo partidario.
No tanta sorpresa
Quiroga dijo que no lo sorprendió el resultado y que se lo había anticipado al jefe de Gabinete, Marcos Peña. “Le dije que ganábamos por 7 u 8 puntos y alrededor de 10 para concejales”, aseveró.
Traductor
El concejal electo Guillermo Monzani confesó que no está acostumbrado a dar discursos políticos y que Pechi lo ayudó. “Yo hablaba como ingeniero y él me traducía después lo que yo quería decir”, relató jocoso.
Al fin pudo ganar
Quiroga observó que es la primera vez que gana una elección municipal de medio término en 20 años en la ciudad.