NEUQUÉN
Un pibe de 19 años protagonizó una seguidilla de robos en abril de este año y fue acusado por cada hecho en su momento, ya que en la mayoría fue detenido por la Policía. Sin embargo, no se presentó a las citaciones judiciales, por lo que fue declarado en rebeldía. Ayer, luego de ser detenido, se realizó una audiencia de control de acusación y se unificaron todas las causas.
“El 6 de abril rompió los vidrios de la vecinal ubicada en calle Colibrí y Olivares; el 8 de abril se metió en una casa donde había dos menores y robó un celular; el 27 de ese mismo mes rompió el candado de una casa y forcejeó con el dueño de la vivienda, quien lo sorprendió adentro; un día después saltó una reja y dañó la cerradura de otra casa”, enumeró la fiscal.
Las partes, fiscalía y defensa, le plantearon a la jueza María Gagliano la alternativa de la suspensión de juicio a prueba por el término de dos años, durante los que el joven deberá realizar dos cursos de formación profesional, 192 horas de tareas comunitarias y bajo ningún punto de vista acercarse a las víctimas, que en definitiva son sus vecinos. Además, se acordó el pago de 1000 pesos en dos cuotas como resarcimiento a una de las víctimas por un celular robado.
La jueza avaló el acuerdo y fijó los requisitos. “Usted tiene que cumplir con todo lo que se le impone porque si no, va a ir a juicio y puede ser condenado”, le advirtió la magistrada al joven, que estaba junto a su defensor oficial.