Iván Martínez asesinó a su sobrino postizo, Luis Sandoval, de una puñalada en el corazón en medio de una pelea de borrachos. Las partes acordaron una pena de 5 años de prisión porque fue un exceso en legítima defensa.
El día que se tenía que presentar a cumplir la condena, Martínez optó por fugarse. Hoy hay una orden de captura y sospechan que podría haber huido a Chile.
El caso de Martínez sienta un precedente. Es que desde el 6 de junio de 2016, cuando ocurrió la pelea en la que mató a Sandoval, siempre estuvo a disposición de la Justicia.
“Durante todo este tiempo se presentó dos veces por semana en la comisaría para demostrar que estaba a derecho. Acudió a todas la audiencias e incluso aceptó la responsabilidad en el crimen y se manifestó conforme con el acuerdo de cinco años de prisión que se estableció el 17 de febrero pasado”, informaron desde la fiscalía.
En ese momento, la fiscalía no pidió la detención inmediata del hombre porque siempre estuvo a disposición de la causa. Pero a principios de marzo cuando tenía que presentarse a cumplir condena, Martínez se fugó por una cuestión lógica, nadie quiere estar preso.
Ya se libró la captura del hombre y hay sendas sospechas de que habría cruzado la frontera por pasos clandestinos ya que no fue registrado en ninguna aduana.
Ahora, es de suponer que se pida la detención inmediata del condenado en casos similares.