Un episodio de extrema violencia y confusión se vivió anoche en el barrio cipoleño 130 Viviendas. Los vecinos denunciaron que un hombre -quien ejercería como policía- los amenazó el sábado a la madruga con un fierro porque "no bajaban la música" y que ayer los apuntó con su arma reglamentaria mientras charlaban en la vereda, en presencia de nenes de entre 5 y 8 años. El hecho quedó registrado por un teléfono celular.
Una de las jóvenes que estuvo presente en ambos ataques, Vanesa, explicó a LM Cipolletti que los altercados comenzaron el viernes a la noche entre las calles Pastor Bowdler y Villa Regina cuando decidieron juntarse con amigos y familiares para festejar el fin de semana largo.
"Estuvimos hasta tarde y bueno, pusimos música. Alrededor de las 5 de la mañana viene este hombre -que se mudó hace menos de un mes en frente nuestro- y nos dijo de muy mala manera que bajemos el volumen porque sino nos iba a hacer cagar a todos. Mi mamá le dijo que se calmara, que no era para tanto e intentó hacerlo entrar en razón. Él agarró un fierro y llamó a gritos al hijo para que lo ayudara. Golpeó a todas las personas que se le cruzaron", expresó la joven de 26 años.
"En la Comisaría nos dijeron que era un policía retirado, pero nos pareció raro porque todos los días llega con el uniforme puesto y nos amenazó con el arma reglamentaria", Vanesa, vecina de 130 Viviendas.
Horas más tarde, y una vez que el ambiente se calmó, los vecinos volvieron a sus hogares creyendo que las agresiones habían llegado a su fin. Sin embargo, más tarde ese mismo día la situación se complicó aún más.
"Ayer a la noche nos sentamos en la vereda con las reposeras para charlar, estábamos con los nenes, estaba todo tranquilo. En un momento vimos que el hijo de este hombre llegó en el auto y se quedó sentado en el paredón mirándonos. En un segundo salió él con su arma y comenzó a apuntarnos a todos, incluso a los más pequeños. Fue un momento horrible", detalló.
Por su parte, el policía aseguró que no portaba el arma porque está con "adecuación de tareas" y que lo único que tenía para defenderse era un palo y gas pimienta.
A su vez, remarcó que a su hijo le dieron un golpe con un fierro en la cabeza y que actuó para salvarlo.
"Yo no tengo arma porque estoy adecuación de tareas, tengo limitadas muchas actividades. No puedo hacer adicionales y por eso tengo que salir a hacer otros trabajos, sino no puedo subsistir", comentó Luca, policía de la Unidad 32° de Cipolletti.
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