Ante esto, las autoridades de seguridad dispusieron un refuerzo de efectivos policiales, y el técnico de Boca, Rodolfo Arruabarrena, anunció que ante "la primera piedra" retirará el equipo del campo de juego (ver aparte).
El elenco de La Ribera se consagró en la fecha anterior cuando se impuso por 1 a 0 sobre Tigre, mientras que Central cayó 2 a 1 ante Banfield como visitante. Ambos están clasificados a la próxima Copa Libertadores, pero si Central le arrebata el segundo puesto a San Lorenzo (58) obligará al Ciclón a jugar la Liguilla y permitirá que Racing (56) -mejor semifinalista de la Copa Argentina- acceda al certamen continental.
Boca alternativo
En cuanto a lo futbolístico, Arruabarrena decidió darle descanso a la mayoría de los titulares y dispondrá una formación conformada con suplentes.
La baja más importante será la de Carlos Tevez, quien sumó un leve esguince de rodilla al cansancio que arrastra por la gran cantidad de partidos que jugó en el año.
Los titulares que llevó el Vasco son Luciano Fabián Monzón y Jonathan Calleri, aunque es poco probable que juegue de movida, y será una buena ocasión para ver en acción a jugadores con poco rodaje, como el arquero Guillermo Sara, los mediocampistas Andrés Cubas y Rodrigo Bentancur y los delanteros Sebastián Palacios y Andrés Chávez.
Por el lado de Central, el entrenador Eduardo Coudet ensayaría tres variantes en relación con el partido jugado en el estadio Mario Alberto Kempes.
Mauricio Caranta volvería al arco en lugar de Manuel García, Paulo Ferrari jugaría en el lateral izquierdo por Cristian Villagra -con una molestia muscular- y Giovanni Lo Celso ocuparía el lugar de Franco Cervi.
Sed de revancha
El Canalla está sediento de revancha deportiva, aunque la pérdida de la Copa Argentina es irreparable y no tiene solución, más allá de que el árbitro Ceballos aceptó que se equivocó en sus fallos.
Boca, curtido en lo referido a jugar en ambientes adversos, algo que aprendió de sus viajes por el continente para conquistar sus trofeos internacionales, intentará despedir lo mejor posible una temporada que comenzó torcida y se enderezó con dos títulos en una semana.
El historial favorece a Boca con 68 victorias contra 46 de los rosarinos, más 36 empates luego de haberse enfrentado en 150 ocasiones.