El sargento Alfredo Millanao aseguró que en sus 15 años como policía siempre ha reparado su arma por su cuenta.
“El arma se me rompió en un procedimiento en el año 2000 y pagué yo el arreglo”, recordó.
Dijo que les proveen de proyectiles “cada tanto”. Y que ir a practicar tiro se hace en forma particular, pero es todo un presupuesto.
Señaló que la caja de balas sale unos 270 pesos y que las tienen que comprar los policías.
Afirmó que el mantenimiento del arma cada dos meses, como se hace por ejemplo en Gendarmería Nacional, “es inexistente en la Policía” de Río Negro.
Millanao dijo que cuando egresó como policía le dieron 25 proyectiles, la credencial y el arma. “No me dieron uniforme ni nada”, sostuvo.
“La mantención del arma la hago yo y me tengo que comprar las balas”, afirmó. “Hace tres días, en los quince años que llevo en la Policía, me dieron por primera vez un chaleco antibalas”, indicó.