ver más

Testigos comprometieron a Colombil

En la primera jornada del juicio declararon policías y peritos. El responsable del procedimiento aseguró que el imputado le dijo que se le había escapado el tiro que mató al adolescente.


Bariloche > El oficial del gabinete de Criminalística Emilio Silva dijo ayer que hicieron un rastrillaje de unos 10 metros a la redonda del lugar donde cayó Diego Bonnefoi.
Indicó que el cuerpo del adolescente ya lo habían retirado cuando llegó. Dijo que el trabajo lo supervisó el juez de Instrucción Martín Lozada, quien estaba de turno esa madrugada.
Aseguró que dividieron el lugar por cuadrículas y que revisaron una por una, pero no hallaron un arma calibre 22, que apareció cerca del cuerpo de Bonnefoi.
Indicó que si bien era de noche, había dos luminarias encendidas que estaban cerca del lugar y además trabajaron con reflectores.
Cuando le preguntaron si era posible que no hallaron un arma, Silva dijo: “No nos ha sucedido, pero puede suceder. Somos seres humanos”.
Silva dijo que el arma, calibre 22, estaba a unos 4 ó 5 metros de donde estaba el cuerpo de Bonnefoi.
Cuando la querella preguntó por qué no había levantado la vaina del arma de Colombil, Silva afirmó: “Puede ser que alguien la haya levantado y es posible que alguien haya puesto el arma”.



El sargento Alfredo Millanao aseguró que en sus 15 años como policía siempre ha reparado su arma por su cuenta.
“El arma se me rompió en un procedimiento en el año 2000 y pagué yo el arreglo”, recordó.
Dijo que les proveen de proyectiles “cada tanto”. Y que ir a practicar tiro se hace en forma particular, pero es todo un presupuesto.
Señaló que la caja de balas sale unos 270 pesos y que las tienen que comprar los policías.
Afirmó que el mantenimiento del arma cada dos meses, como se hace por ejemplo en Gendarmería Nacional, “es inexistente en la Policía” de Río Negro.
Millanao dijo que cuando egresó como policía le dieron 25 proyectiles, la credencial y el arma. “No me dieron uniforme ni nada”, sostuvo.
“La mantención del arma la hago yo y me tengo que comprar las balas”, afirmó. “Hace tres días, en los quince años que llevo en la Policía, me dieron por primera vez un chaleco antibalas”, indicó.

Te puede interesar