Neuquén.- Por momentos avanzando y por otros retrocediendo. Bomberos, brigadistas y colaboradores libraban ayer una lucha titánica contra el incendio en el cerro Santa Julia, en Junín de los Andes, que mantenía en vilo a la población y amenazaba con seguir avanzando.
En horas de la tarde había bajado la intensidad del fuego, producto del trabajo incesante de tres aviones y dos helicópteros hidrantes, pero el viento obligó a redoblar las tareas para evitar que se siguieran propagando las llamas.
El viento complica
“El fuego está totalmente descontrolado, recién cuando mermó el viento pudieron retomar las tareas los aviones hidrantes y los helicópteros. El viento nos jugó una mala pasada y se extendió hacia su flanco derecho”, explicó el bombero voluntario Domingo Zúñiga.
Dijo que el objetivo era tratar de contenerlo y arrinconar las llamas en un cañadón pero el viento se levantó de golpe y se expandió hacia otra estancia.
Sin control
En horas de la mañana, el ministro de Seguridad, Trabajo y Ambiente de la provincia, Jorge Lara, había admitido que el incendio permanecía “descontrolado”, mientras que las llamas habían quemado unas 1500 hectáreas de tres campos del cerro, camino a Chile por el paso Mamuil Malal.
Mientras un grupo de policías se mantuvo en las rutas controlando el tránsito y evaluando que el humo no fuera un problema para la visibilidad de los conductores, unos 140 brigadistas y más de 70 vecinos realizaban descomunales esfuerzos tratando de cerrarle el paso a las llamas.
Tres máquinas realizaban cortafuegos para contener el incendio que arrasó con pastos secos y vegetación nativa, mientras las aeronaves descargaban miles de litros de agua para sofocar las llamas.
El Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) informó que el personal de guardia realizó cortes preventivos del servicio de luz, de dos a tres horas de duración en la zona afectada.
Las tareas se llevaron a cabo sobre la línea de media tensión con el objetivo de impregnar la zona con agua y, de esta manera, evitar la incineración de las instalaciones, como conductores y postes, en el área afectada, lo que podría haber agregado una complicación extra al panorama que ayer era preocupante.
“No hay ningún herido entre los 150 brigadistas o combatientes de diferentes organismos que estamos en la tarea de apagarlo”. “Sólo se atendió a algunas personas que trabajan para controlar el fuego por la vista algo irritada. Tampoco hay animales muertos”. Domingo Zúñiga. Bombero de Junín de los Andes
Hoy sin viento
Si bien el pronóstico del tiempo no era alentador en cuanto a probabilidad de lluvias, indicaba que hoy el viento (8 kilómetros) permitiría trabajar con más comodidad a los bomberos y brigadistas.