Además, todos los psiquiatras descartaron que pudiera simular su enfermedad.
Cutral Co > El gabinete de psiquiatría forense fue unánime al asegurar que Ángel Miguel Tobares es un sicótico esquizofrénico paranoide y que no estaba en uso de sus facultades mentales cuando mató a Sandra Viviana Burgos.
En las audiencias públicas de debate realizadas durante toda la semana pasada se intenta dilucidar lo que ocurrió en la vivienda del barrio Otaño donde Ángel Tobares mató de 16 puñaladas a su cuñada Sandra Burgos e hirió gravemente a Carlos Tobares, su hermano.
Quedaron pendientes para el próximo lunes los alegatos por razones de horario. Ayer se escucharon los testimonios de los psiquiatras que atendieron a Tobares durante su período de detención. Los profesionales además escucharon todos los testimonios del debate y al término de las audiencias determinaron que Tobares sufre una enfermedad mental que no es curable y recomendaron su permanencia en una institución mental de encierro con medicación y terapia por el resto de su vida.
El fiscal Santiago Terán solicitó de manera reiterada a los profesionales que establezcan cuál era el estado de conciencia del acusado del homicidio. En ese sentido los médicos aseguraron que Tobares estaba lúcido, con su conciencia neurológica casi intacta y que por eso se lo advertía como normal pero que su conciencia psiquiátrica estaba alterada, no sabía lo que hacía, sentía miedo, terror, se veía a sí mismo como una víctima, es decir que neurológicamente estaba lúcido pero en una realidad distinta.
La médica Edit Figueroa aseguró que los síntomas de esquizofrenia paranoide se habían registrado a principios de 2008, unos meses antes de que Tobares y su pareja se mudaran a Plaza Huincul. En la noche de la tragedia, Tobares vivía un delirio incoherente, sobre todo auditivo lo que le impidió actuar de forma racional. “Es clásico de la esquizofrenia, nunca nadie va a saber por qué mató a Vivi, ni siquiera él”, dijo la médica.
En tanto los especialistas establecieron que Tobares tiene peligrosidad para sí mismo y para terceros porque la esquizofrenia es una enfermedad que produce deterioro y brotes. En uno de esos brotes podría herirse a sí mismo o a las personas que lo rodean.
Todos los psiquiatras descartaron que pudiera simular su enfermedad “porque mantuvo los síntomas de manera previa, durante el homicidio y luego, aún cuando no era observado por los especialistas”.
Según se pudo establecer hasta ahora, Tobares discutía con su pareja porque estaba angustiado ante la posibilidad de que su hermano estuviera en peligro por su actividad gremial. La angustia, dicen los psiquiatras “era anormal, incoherente” y en ese contexto decidió llamar a Viviana y a Carlos para hablar con ellos pero la charla derivó inexplicablemente en la tragedia. “El disparador pudo ser cualquier cosa”, dijo uno de los médicos.