Integrantes de la toma de Almafuerte se reunieron anoche con el defensor del pueblo de la ciudad, Ricardo Riva. Desde ayer por la mañana, cerca de 60 familias ocuparon un predio detrás de la salita del barrio en reclamo de una solución habitacional.
Tras el encuentro, acordaron trabajar en la conformación de una cooperativa para avanzar en la búsqueda de viviendas para las familias involucradas. El martes habrá un nuevo encuentro.
Riva fue convocado anoche por los vecinos que habían sido notificados de una orden de desalojo emitida por el fiscal del caso, Marcos Silva, para lo cual se encontraban en los lugares efectivos policiales.
“El diálogo con las personas que se encontraban en el sitio permitió evitar una eventual situación de violencia que implica todo desalojo y a la vez, iniciar un procedimiento de trabajo y compromiso para dar respuesta al reclamo de vivienda. Vale destacar que la Defensoría tiene un compromiso de actuación por la ‘no violencia’ y de defensa de derechos humanos que significa, entre otros aspectos, crear oportunidades para todos, respetar la multiplicidad de voces y escuchar a las personas que reclaman un derecho”, se consignó desde el organismo.