De acuerdo con la policía, el niño tomó un arma en el asiento trasero del automóvil de sus padres y comenzó a jugar con ella. Fue en ese momento cuando propinó el disparo mortal a Dejah Bennet, de 22 años, en el cuello, dejándola gravemente herida para que instantes después terminara falleciendo en el hospital.
"Esto podría haberse evitado", declaró Andrew Holmes, quien se desempeña como miembro del consejo de administración de Dolton y es el encargado de responder a la crisis. Ante la tragedia, la policía arrestó al padre del niño, que estaba presente en el momento del tiroteo, y se encuentra bajo custodia mientras determinan si se le van a presentar cargos.
Romell Watson, de 23 años, admitió que el arma era suya y, según se informó, el posee el arma de forma legal aunque se lo acusa de no tener permiso para llevarla en un vehículo.