De todas formas, por tratarse del estiramiento de una zona tan delicada como la columna, se estudiarán los efectos que puede provocar ese cambio en la salud del astronauta a largo plazo, y para ello su hermano ha accedido a participar de un estudio comparativo que realizará la NASA.
El estudio además resulta de fundamental importancia para un futuro viaje a Marte u otras ambiciosas misiones interplanetarias.
Los informes se fijarán en transformaciones genéticas, afección a la vista, efectos sobre el sistema cardiovascular, impacto en el tracto digestivo o cambios en el comportamiento. Además, el estudio del ADN será vital para entender la reacción de los astronautas a factores de estrés, como los asociados con los vuelos espaciales.
Las investigaciones fisiológicas analizarán cómo un entorno tan especial puede inducir cambios en diferentes órganos como el corazón, los músculos o el cerebro, mientras que los estudios sobre salud mental ayudarán a prevenir qué efectos puede tener vivir en el espacio sobre la percepción y el razonamiento, la toma de decisiones y el estado de alerta.