Víctor Carcar, el ex dirigente de la UOCRA que fue detenido el miércoles en Neuquén, fue trasladado ayer a la Unidad Penitenciaria N° 14 de Esquel, mediante un discreto operativo policial que se llevó a cabo en horas de la mañana.
En ese penal deberá purgar los cuatro años de prisión que le aplicó la Justicia por el delito de defraudación con fondos públicos, en la causa del desaparecido sanatorio sindical Arbos.
Por el mismo delito, los sindicalistas Walter Cortés y Ovidio Zúñiga y el ex intendente de Bariloche Omar Goye (detenidos en junio del año pasado) están cumpliendo igual pena en el mismo centro de detención federal.
380 días estuvo prófugo. El 21 de junio del año pasado, Víctor Carcar fue declarado en rebeldía por el Tribunal Oral Federal de General Roca. Muchos pensaban que el ex dirigente de la UOCRA había abandonado el país.
A los cuatro se los acusa de haber desviado 2 millones de pesos-dólares que habían sido asignados por el gobierno del entonces presidente Carlos Menem para salvar financieramente el centro de salud hacia cuentas de empresas fantasmas que figuraban bajo sus nombres.
Si bien se sabía que la detención de Carcar no demandaría mucho tiempo más, la noticia tuvo un fuerte impacto en el mundo político y gremial, ya que el ex dirigente fue detenido en un departamento del barrio Bouquet Roldán, mientras que sobre él pesaba una orden de captura internacional a través de Interpol.
Desde que escapó de la Justicia, en la UOCRA se libró una violenta puja de intereses entre las dos partes que aspiran a sucederlo.
Sin embargo, el martes en Buenos Aires y ante la conducción nacional, tanto Juan Carlos Levi como Juan Ángel Godoy (los dos aspirantes a dirigir la UOCRA) se comprometieron a mantener la paz social en el camino de normalización del gremio hasta llamar a elecciones.