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La construcción de edificios en la Ciudad de Neuquén continúa ocurriendo a costa de las casas vecinas que sufren las consecuencias. Tal es el caso de una vivienda ubicada en Misiones 670, en el Bajo neuquino, donde vive Sofía, de 74 años, que desde hace 3 se encuentra con su hogar cada vez más deteriorado.
"Cuando la obra comenzó, con los trabajos de sísmica, ya se empezó a derrumbar parte de la casa de mi madre. Las paredes comenzaron a partirse, realizamos reclamos ante Defensoría del Pueblo y nadie tomó cartas en el asunto", comentó Juan Carlos, hijo de la mujer afectada por la construcción, en diálogo con LM Neuquén.
En ese sentido, el hombre indicó: "Lo más preocupante es que siguen trabajando y seguimos con las mismas consecuencias. Hasta que no ocurra una tragedia, nadie va a hacer nada".
En la tarde de este viernes, la Municipalidad suspendió la obra y le labró 4 infracciones por no reunir los requisitos necesarios de seguridad. "Las autoridades me aseguraron que van a evaluar la clausura de la obra", afirmó Juan Carlos.
A su vez, la construcción de este edificio generó otros inconvenientes. Muchas veces ocurre que baldes, piedras y otros materiales caen a la casa y a la calle. De hecho, este miércoles cayó un fierro al parabrisa de un auto. El dueño del vehículo, oriundo de Senillosa, realizó la denuncia pero no obtuvo respuestas.
Juan Carlos también comentó que las condiciones laborales en las que están los empleados son deplorables: "El guardia de la obra vive dentro del baño químico que tiene ahí, en estado calamitoso, no tiene dónde bañarse", detalló.