El magistrado consideró que actuaron de acuerdo con la organización territorial dispuesta por el gobierno militar, comandada desde el V Cuerpo del Ejército.
En su resolución, Ramos Padilla señaló el rol de Olea como jefe del Batallón de Ingenieros de Construcciones 181 de Neuquén, como "única unidad de apoyo táctico" del Comando del V Cuerpo de Ejército. En el caso de Farías Barrera, como jefe de la División Personal de la Brigada de Infantería de Montaña VI, el magistrado sostuvo que tenía a su cargo "la administración de personal, que incluía el procesamiento de los prisioneros de guerra". En tanto, Reinhold, como jefe de la División Inteligencia de la Brigada de Infantería de Montaña VI, tenía la función "de la inteligencia en actividades de guerrillas y operaciones psicológicas".
Ramos Padilla los encontró penalmente responsables "por ser coautores de privación ilegal de la libertad, agravada por el empleo de violencia y amenazas por ser las víctimas (un hombre y una mujer) perseguidas políticas".