Washington
En las primeras horas en la Casa Blanca, sufrió una masiva protesta de mujeres en su contra. Ahora, ya tuvo el primer desplante de un mandatario de la región. Los primeros días de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos son bastante convulsionados. Ayer, Enrique Peña Nieto anunció que canceló la reunión con Trump que tenía prevista para la semana próxima, luego de que su par estadounidense lo desafiara públicamente sobre los costos del muro fronterizo que planea construir.
“Hemos informado a la Casa Blanca que no asistiré a la reunión de trabajo programada para el próximo martes con el @POTUS”, escribió Peña Nieto en su cuenta de Twitter. Horas antes, Trump había advertido: “Si México no está dispuesto a pagar por el muro, tan necesario, entonces sería mejor cancelar la próxima reunión. Estados Unidos tiene un déficit comercial de 60.000 millones de dólares con México. Ha sido un acuerdo unilateral desde el comienzo del TLC con un número masivo de empleos y empresas perdidas”.
Poco después se supo que Trump impulsa un impuesto de 20% a productos importados de México para recaudar unos 10 mil millones de dólares que servirían para levantar la muralla. Así lo informó el vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer, quien hizo el anuncio en el avión que trasladaba al mandatario de regreso desde Filadelfia, donde se realizó un encuentro de todos los legisladores republicanos, la nueva mayoría oficialista, para delinear la estrategia a seguir.
El vocero presidencial explicó que este nuevo impuesto “claramente provee la financiación y lo hace en una forma en la que el contribuyente estadounidense es respetado completamente.