El método llamado "waterboarding", practicado por la CIA, consiste en echar agua sobre una tela que tapa la nariz y la boca de la víctima. Fue instaurado por la administración del presidente George W. Bush tras los atentados del 11 de septiembre, es considerado como un tipo de tortura por las Naciones Unidas y fue prohibido por el actual presidente Barack Obama.
El método ha sido utilizado por lo menos con tres presos, según un informe del Senado estadounidense.
"Creo que el waterboarding es poca cosa comparado con lo que nos han hecho sufrir", declaró Trump, quien puso como ejemplo la decapitación del periodista estadounidense James Foley por un verdugo del grupo Estado Islámico en agosto de 2014.
Trump, quien provocó un enésimo escándalo la semana pasada al proponer que se fichen todos los musulmanes en Estados Unidos, estimó que habría que vigilar y registrar a todos los refugiados sirios.