La operación comenzó por un aviso de la inteligencia de la policía turca; los guardacostas iniciaron entonces la persecución con un barco y un avión del buque sospechoso, cuya procedencia y destino no fueron precisados.
Las fuerzas de seguridad turcas inspeccionaron la embarcación tras recibir la luz verde del ministerio turco de Exteriores y del gobierno boliviano, conforme a la convención de Naciones Unidas de 1988 sobre el tráfico de estupefacientes, según Ankara.
Tras encontrar a bordo 13 toneladas de marihuana, la embarcación boliviana será conducida hasta
Turquía para iniciar el proceso judicial.
Se trata de la primera operación antidroga turca en aguas internacionales, subrayó el ministerio, y la más importante de su historia en términos de cantidad de
droga incautada en una sola redada.