Después de un año y ocho meses desde que ocurrió el hecho, la Justicia condenó con un año de prisión en suspenso a Mariana Gómez, la joven de 26 años que resultó detenida por dos oficiales de la Policía de la Ciudad y fue denunciada por “resistencia a la autoridad” y “lesiones graves”.
Al conocer la decisión del Tribunal Oral Criminal N°26, Gómez gritó con indignación en la sala: “Los pedófilos tienen que estar en cana, no nosotras”, y se descompensó al salir del tribunal. “Me defendí de un acto de violencia discriminatoria de la Policía de la Ciudad”, dijo Gómez en sus últimas palabras antes de conocerse el veredicto.