Intervinieron los directivos del CPEM 48, el lugar de la escena. Se reunieron con la joven de cuarto año y con sus padres, tratando de poner paños fríos. Todo parecía encaminarse a una solución después de aquel increíble brote de ira.
Marcos Vega, el profesor agredido, terminó de dar clases y se retiró del establecimiento. Pero cuando fue a abordar su auto, lo encontró con los vidrios destrozados. ¿Otra reacción de la joven aplazada? ¿Una casualidad? "De ninguna manera le adjudico lo que le sucedió a mi auto a la estudiante", dijo Vega a LU5. Y opinó que estos niveles de violencia deben terminar.
La jovencita tendrá la oportunidad de volver a rendir un recuperatorio tratando de evitar que se la lleve la materia a diciembre. Es casi un hecho que desde ayer mismo está estudiando todos los apuntes de Geografía.