Libre: el cordobés asegura que elige la venta callejera para no tener ataduras.
Vende por temporada y no siempre los mismos productos, porque varían según el lugar al que va. Ahora, por ejemplo, está recién llegado de Comodoro Rivadia, en donde se dedicó a la venta de cuchillos. "Trabajo de esta forma porque me gusta estar libre", afirma con convicción y una leve sonrisa.
Marcelo cuenta que en principio eligió venir a la ciudad porque acá tiene un amigo, pero asume que si le dan a elegir entre los lugares que ha visitado, elegiría Neuquén porque le gusta mucho la gente.
Si bien en un primer momento no le simpatiza mucho la idea de sacarse una foto, luego, entre risas, accede amablemente. Y después de un breve recreo, el heladero ocasional sigue viaje por la costa del Limay. Caminar es su destino.