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Bastian, 9 años: fuego, cueca y orgullo neuquino en el corazón de Mariano Moreno

Asa a la estaca con la misma pasión con la que baila. Este niño lleva en la sangre el espíritu criancero y rinde homenaje a sus raíces con cada paso de cueca y cada brasa.

Hay historias que no se explican, se sienten. Hay niños en los que la cultura no se aprende: se respira. Bastian Milo Guzmán tiene 9 años, vive en Mariano Moreno y parece haber nacido con el mate en una mano y las ganas de bailar en la otra.

Es hijo de Cristian Guzmán y Laura Rodríguez. De padre zapalino y de madre con raíces en Andacollo, Bastian carga en su ADN ese espíritu gaucho, criancero y defensor de lo nuestro.

Él no se crio "campo adentro". Sin embargo, eligió la tradición. Elige el caballo, el asado, el chamamé, la cueca. Elige honrar con sus acciones a todos aquellos hombres y mujeres que hicieron grande a los campos de la provincia.

Este niño es prueba tangible de que esta nueva generación también ama la tierra y quiere que las tradiciones no se pierdan.

El amor por el fuego: asador desde chico

El fuego lo llama. Y él responde. Con 9 años ya es un experto asador. En marzo de este año participó en el Encuentro de Asadores Kids del Campeonato Nacional de Asadores a la Estaca en Zapala. Lo hizo junto a su primo Paulo Bascur, de 6 años, formando la dupla “Los Cumpa”.

En la parrilla pusieron "asado banderita" con morrón, huevo en su interior, provoleta y ensalada. Fue una experiencia que disfrutaron con toda la familia acompañando.

"Para mí es mucho acompañarlos. A mí me encanta cocinar. En una juntada siempre me ofrezco para hacer fuego porque me gusta, y ellos están en la misma”, contó Cristian, su papá. A renglón seguido, expresó que “siempre están pendientes para colaborar. Para nosotros el asado es reunión, es familia, es amistad”. Tras su paso por el certamen gastronómico zapalino, el padre mencionó que “lo más gratificante fue la participación y que sin dudas quedó en el recuerdo de ellos". Iniciativa propia, acompañamiento familiar. Así se forjan los futuros hombres de campo.

Zoe: la compañera inseparable en la danza

Si hay fuego, hay danza. Y si hay danza, está Zoe Cabas. La historia de ambos empezó en 2020, en el taller municipal de folclore de Mariano Moreno. Bastian tenía 4 años y Zoe 5. Él se sumó porque iba su hermana mayor Juanita. La vio bailar, se metió, y el profe Adrián Zúñiga lo incorporó. Ahí nació la pareja. Después siguieron con Nicolás Rivera, quien más los catapultó, y hoy se forman con Pamela López en "La Peña del Covunco".

Su primera presentación fue en un aniversario del pueblo de Mariano Moreno. Luego vinieron presentaciones locales y en otras ciudades vecinas. El año pasado dieron el gran paso: se presentaron por primera vez bailando Cueca Neuquina en el Encuentro Cultural del Pehuén, con instancia local en Moreno y cierre en el Cine Teatro Municipal de Zapala.

También han bailado chamamé, y el público siempre los reconoce. "Donde lo invitan a bailar, él baila. Ellos bailan", dicen en la familia. En reuniones, actos escolares y peñas: Bastian y Zoe están y hacen notar con creces su presencia y participación.

La cueca neuquina: un homenaje a sus raíces

Bailar cueca neuquina en la zona centro es poco frecuente. Por eso sorprendió.

En la peña del 9 de julio en Mariano Moreno, Bastian y Zoe mostraron una arista distinta. Bailaron con gracia, con simpatía, con algo que parece innato.

Para la familia tiene un sentido especial: es un homenaje a las raíces de su mamá Laura, originaria del norte neuquino. "La cueca la pulieron mucho en el taller de La Peña del Covunco. A él le sale natural", detalló Cristian.

Bastian lleva en el cuerpo lo que muchos adultos buscan rescatar: identidad.

En el norte de la provincia la cueca sigue viva en peñas, fiestas patronales y encuentros familiares. Sin embargo, ver a chicos tan pequeños sostener el pañuelo y marcar el paso es casi una rareza.

Por eso su baile no fue solo un espectáculo. Fue memoria. Fue traer el norte neuquino a la zona centro, a través de dos amigos que aprendieron a bailar escuchando las historias de sus padres.

"Que no se pierda nuestra tradición", expresó Cristian con esperanza. Y con Bastian y Zoe, parece que no se va a perder.

El respaldo del pueblo: "Son un ejemplo de cultura viva"

Desde el municipio también los miran con orgullo. Yanina Huillipan, secretaria de Hacienda de Mariano Moreno, los conoce desde que eran chiquitos: "A los dos nenes los conozco desde pequeños, y estoy asombrada de todo lo que han aprendido en la danza a tan corta edad. “Basti” es mi vecino, y desde que lo conozco a él le gusta que lo reconozcamos como gaucho y hombre de campo. He visto estados de sus papás donde él toma su mate a la mañana", afirmó. En la misma sintonía, agregó que "Bastian y Zoe son inseparables. Transmiten algo muy genuino. Son un ejemplo de cómo los chicos se apropian de nuestra cultura. Esto demuestra la importancia de generar y sostener espacios culturales en nuestro pueblo como el Taller Municipal. Ahí nacen estos talentos que hoy nos representan", admitió la funcionaria.

Para cerrar su contacto con LM Neuquén, hizo una reflexión cargada de emoción: "Que un nene de 9 años elija el folclore, el mate y el asado habla de identidad. Desde el municipio tenemos que seguir apostando a que Mariano Moreno tenga cultura viva".

"A Bastian le sale natural porque lo lleva adentro. Bailar cueca es nuestra forma de mantener viva la tradición neuquina en casa. Y que los chicos la abracen, vale todo". Cristian Guzmán, su papá.

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