India
Un pasajero indio de 36 años intentó burlar los controles de la Aduana en el aeropuerto internacional Rajiv Ghandi en Hyderabad, India, al que llegó procedente de Singapur. El hombre escondió en su recto el total de 12 lingotes de oro (un peso total de 1,2 kilos), los que quería entrar de contrabando, para no pagar impuestos. La seguridad aeroportuaria descubrió la delicada situación al verlo que se manejaba en forma sospechosa.
En un interrogatorio que le hicieron descubrieron que llevaba ocho piezas de oro con un peso de 800 gramos en total escondidas en unas lámparas led que llevaba en su equipaje. Fue ahí que lo hicieron pasar por un detector de metales en los que quedaron expuestos los 12 lingotes en su recto.
En total, llevaba dos kilos de oro con un valor de 83.000 euros. Aunque parezca curioso y escatológico, este tipo de contrabando es habitual en India. Por eso, el personal de Seguridad Aeroportuaria está especialmente entrenado para detectar este tipo de situaciones.
“Un contrabandista que trae piezas de oro ocultas en su recto es, probablemente, un experto. Realmente, casi nadie puede moverse con facilidad cuando tiene piezas de tanto peso en el recto”, dijo un funcionario del aeropuerto.