Entre la noche del sábado y la madrugada del domingo un hombre de 69 años fue asesinado a puñaladas en un establecimiento rural de un pequeño pueblo de la provincia de Chubut. Hay dos cosas a favor del esclarecimiento del caso: un testigo presencial y cuatro sospechosos detenidos. El problema es que el testigo es ciego, uno de los imputados es sordomudo y hay amenazas cruzadas.
Todo esto pasó en la extensa audiencia de control de detenidos que se desarrolló el martes en los tribunales de Esquel para abordar el homicidio de Víctor Mesa (69) en un establecimiento rural distante 60 kilómetros de Colán Conhué y por el cual fueron detenidos cuatro individuos a las pocas horas de haberse descubierto el cuerpo. Los imputados negaron su autoría, ayudados por la posición de los defensores que cuestionaron la calificación legal del homicidio. La complicada situación del único testigo que es no vidente y de uno de los autores que es sordomudo descoloca a quienes están a cargo de la investigación.