Neuquén > La historia del cine en la Provincia comenzó en los primeros años del siglo pasado. Según relata Vicky Chávez en su trabajo titulado “Arriba el telón: el cine del valle de Neuquén y Río Negro”, el primer bar y cinematógrafo neuquino funcionó en el local de la farmacia de A. Imperiales y Cía . Allí se jugaba al billar y también se programaban funciones de cine en las que se usaba un proyector a kerosén. Se realizaban los sábados y días festivos y la entrada costaba 0,50 de la moneda de aquella época. Las preferenciales costaban el doble. Esas funciones continuaron hasta 1909 cuando cerró la firma.
El cine eléctrico llegó el 22 de enero de 1911 en el salón del Hotel Confluencia. Se repetía todas las noches. Ese mismo año se inició una temporada de cine con dos funciones diarias los domingos, que se anunciaban por medio de bombas. Durante esa etapa, sobre mediados de la década del ’20 se llegó a rifar un objeto en el intervalo para promocionar la función.
A mediados de 1934, comenzó a tomar forma el Cine Español. En julio de 1937 se aprobaron las cláusulas para el alquiler del salón-teatro y se dispone que se impriman ejemplares para ser enviados a Asociaciones Españolas y distribuidoras de películas.
Un año más tarde, el debut fue postergado para fines de noviembre debido a que iniciaba sus actividades la Cooperativa de Agua, Luz y Fuerza (hoy CALF) que iba a proveer de energía eléctrica al nuevo inmueble.
Finalmente, la inauguración del moderno Cine Español se realizó el 26 de noviembre de 1938. Tenía dos plantas y estaba ubicado, al igual que ahora, sobre la avenida Argentina.
Años más tarde, la familia Esteban creó el Cine Belgrano, además de otras salas similares en Cipolletti y General Roca. En Neuquén, la sala funcionó muy bien rápidamente. Durante la década del ’70, las películas condicionadas se exhibían en esa pantalla.
Chávez cuenta en su trabajo que las películas más importantes de la época se exhibían en el Cine Español (alquilado por la familia Esteban) y las más populares en el Cine Belgrano. Los memoriosos recuerda la visita a esta capital de, entre otros, Luis Sandrini para el estreno de una sus películas.