"Me avergüenzo por haber permitido que tuviera lugar esta injusticia y no haberme opuesto a ella", aseguró Reinhold Hanning en la corte de la ciudad de Detmold, en el oeste de Alemania, que analiza actualmente el grado de responsabilidad del guardia, que entonces tenía poco más de 20 años. "Lo siento sinceramente", aseguró.