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Las elecciones a concejales en la ciudad le hicieron un guiño a la gestión del intendente Mariano Gaido, con un Movimiento Popular Neuquino que sumó una banca al actual cuerpo de ediles propios dentro del Deliberante capitalino. Se sabía que la tarea de acercarse a una mayoría era misión casi imposible pero el escenario que se le presentará a Gaido a partir de diciembre no es de despreciar.
Contará con más representación de su partido, pasando de cinco a seis ediles, seguirá teniendo como bloque aliado a Camilo Echevarría, del Frente Integrador Neuquino (FRIN), y enfrente tendrá una oposición muy fragmentada.
El bloque opositor mayoritario del macrismo se conformará con el actual edil Marcelo Bermúdez y los electos Juan Peláez y Denise Stillger. A ellos podría sumarse José Luis Artaza (hoy con un monobloque de Nuevo Compromiso Neuquino) si es que lima algunas diferencias con la UCR y el PRO.
Desde la otra vereda, el Frente de Todos conservará sus actuales dos bancas (Marcelo Zúñiga y Ana Servidio). Lo mismo que el Frente de Izquierda y Los Trabajadores-Unidad, con Julieta Katcoff con mandato hasta 2023 y el electo César Parra.
Después quedarán los bloques unipersonales de Cecilia Maletti (Libres del Sur), Nadia Márquez (Democracia Cristiana) y de Guillermo Monzani, que había asumido en 2019 dentro del espacio de Juntos por el Cambio, que ayer renovó su banca por Juntos por Neuquén y quien mostró durante su tarea en el Deliberante una posición más bien dialoguista y de acercamiento con el Ejecutivo. Esto podría convertirlo en una banca “amiga” de Gaido.
En definitiva, el balance para el intendente, una vez que baje la espuma de la victoria, seguirá dando saldo positivo en el haber de estos comicios.