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Lo que debía ser la noche de sus vidas terminó siendo una pesadilla fatal para los comprometidos. El pasado 23 de enero, el moldavo Radu Cordninianu, de 34 años, se casó con Christina. Luego de dar el sí, la pareja que reside en Rusia decidió festejar a lo grande en un club de campo en el pueblo de Vlasovo, en Moscú. Hasta allí fueron cientos de invitados y las imágenes compartidas por las redes sociales demostró que todo venía saliendo perfectamente como lo habían planificado: los casados bailaron tiernamente, observaron abrazados un fantástico espectáculo de fuegos artificiales con música de fondo y hasta se vistieron de Mickey y Minnie Mouse.
Al segundo día de fiesta, apareció la tragedia. Por motivos que aún no quedaron claros, tal vez potenciados por el alcohol, algo común en las celebraciones rusas que pueden desarrollarse hasta por una semana, Radu y su hermano Philip Cordninianu, de 36 años, entablaron una discusión con dos personas. Tras algunos empujones y golpes, los identificados como Alexey D. y Vladimir D., que también son hermanos, fueron a su auto y cargaron sus armas. De vuelta en la pista de baile, acribillaron con casi una decena de balazos al novio y a su hermano. Los jóvenes moldavos perecieron en el lugar ante la recién casada, sus familiares y amigos.
La Policía de Rusia anunció que los criminales fueron aprehendidos al otro día del hecho, en Moscú. Además, indicó que ambos habían sido invitados por la novia y que la investigación continúa en curso.
Por su parte, la viuda escribió una desgarradora publicación en su cuenta de Instagram, en la que dirigió las palabras a su difunto esposo. “¿Cómo voy a vivir sin ti, mi amado hombre? Siempre seré tu esposa, lo prometo, tú eres mi único marido. Estaremos juntos por siempre. Solo tienes que estar ahí, mírame desde arriba y cumpliré todos nuestros sueños para ti, para que estés orgulloso de mí”, expresó.