Un preso de Estados Unidos de 47 años escapó de una cárcel de máxima seguridad de una forma inédita e insólita: gracias a herramientas que le enviaron con un dron y con las que logró cortar los alambrados.
"Estamos seguros de que uno o varios celulares fueron usados mientras él estaba recluido, y también creemos que se utilizó un drone para ingresar las herramientas que le permitieron escapar", reconoció Bryan Stirling, director del Departamento Correccional de Carolina del Sur, en declaraciones que publicó la agencia AP.
Según los investigadores, Causey recurrió a un celular de contrabando para coordinar la entrega de las herramientas por vía aérea. Luego, en el atardecer del último martes, cortó cuatro vallas y dejó un maniquí en su cama que engañó a sus guardias. Así consiguió 18 horas de ventaja para alejarse del penal.
Sin embargo, la libertad no le duró mucho. La Policía local lo encontró ayer, tres días después de su fuga, en un motel de Texas.
Tenía encima 47 mil dólares en efectivo, dos armas de fuego y cuatro celulares. Todavía no se sabe cómo accedió al drone. Tras la nueva detención, lo enviarán a una de las instalaciones más seguras del sistema penitenciario de Carolina del Sur.
Las autoridades siguen investigando exactamente lo que ocurrió antes y después de la fuga. Y tratan de determinar si tuvo complicidad entre los guardiacárceles de la prisión de Lieber. Por lo pronto, un empleado ya fue despedido por el caso.
La causa
El delincuente, de 46 años, está imputado por el secuestro de un abogado, y ya había logrado escapar de otra prisión de máxima seguridad hace 12 años, pero en esa ocasión sus métodos no fueron tan tecnológicos.
Antecedentes
En 2005, Causey había usado un muñeco hecho con papel higiénico para escapar de otra unidad carcelaria de Carolina del Sur. Lo dejó en su cama para simular que dormía y junto a otro recluso se subió a un camión de basura que dejaba el establecimiento. Como esta vez, a los pocos días lo recapturaron.