Treinta minutos después, se registró otro temblor menos fuerte de magnitud 5,7 sin alerta de tsunami, según la agencia.
La cadena pública NHK indicó que algunos edificios se derrumbaron y podría haber personas atrapadas. Sus cámaras mostraron la violencia del temblor, que se sintió en toda la isla.
Los medios también dijeron que los trenes de alta velocidad estaban detenidos y mostraron imágenes de grietas en el cemento así como de habitantes fuera de sus casas llamando por teléfono.
Japón está situado en la intersección de cuatro placas tectónicas y registra un 20% de los terremotos más potentes del mundo.