Buenos Aires.- Carlos Mayor se convirtió en el séptimo director técnico que perdió su puesto de trabajo en el fútbol argentino, al cabo de nueve fechas del torneo de Primera División. A pesar de que se trata de una competencia larga, ocurre algo similar que el pasado campeonato de los 30 equipos, donde se registró un porcentaje similar de técnicos que debieron abandonar en forma prematura el banco de suplentes.
Los malos resultados y la falta de paciencia de dirigentes e hinchas son factores clave a la hora de la resolución de la continuidad o salida de los directores técnicos.
Mayor, que será reemplazado por el DT de la reserva en Temperley, es el último eslabón tras las desvinculaciones de Leonardo Madelón (Unión), Fernando Quiroz (Aldosivi), Christian Bassedas (Vélez), Sergio Rondina (Arsenal), Gabriel Schurrer (Sarmiento) y Eduardo Domínguez (Huracán). Antes de iniciar el actual torneo, y luego de perder la final de la Copa Bicentenario agónicamente ante Lanús, Racing echó a Facundo Sava como técnico.
Todos ellos tenían contrato hasta mediados del próximo año, pero debieron hacer sus valijas antes de tiempo. Muchos encontraron nuevos clubes en el fútbol local -principalmente en categorías menores- y debieron o deberán emigrar a otras tierras, donde la suerte es dispar.
Por ejemplo, para reemplazar a Mayor en Temperley los candidatos son Néstor Gorosito, Ricardo Rezza y Rondina. En el club de donde salió este último, Arsenal, suenan Madelon y Domínguez.
Cuando aún no hemos llegado ni a la mitad de las fechas establecidas, la pregunta de rigor es ¿quién será el próximo, el DT de alguno de los grandes?.
11 técnicos se quedaron sin trabajo en 2015.
En catorce fechas del pasado campeonato de 30 equipos, numerosos entrenadores se fueron debido a la mala performance de los equipos y la impaciencia de la hinchada. El promedio es similar al actual.