El tradicional Kiosco Alvear, fundado un 15 de noviembre de 1967 por Ubaldo Juan Arcas, en compañía de su hermano Mario y su padre Waldo, fue testigo durante 48 años de infinidad de sucesos que ocurrieron en esa parte de la ciudad. Desde celebraciones hasta importantes manifestaciones en cercanías del Monumento a San Martín. Uno de los acontecimientos más tristes fue durante diciembre de 2001, una persona fue a amenazarlos para que cerraran. Ante la negativa de los dueños, un grupo comenzó a tirarles piedras, obligándolos a bajar las persianas.
El kiosco, que ha sido atendido por tres generaciones, continuará siendo testigo directo de los acontecimientos que seguirán ocurriendo en pleno corazón de la ciudad.
Atahualpa llegó a tocar en el local
Entre las anécdotas pintorescas que se sucedieron en este kiosco, Rubén Darío Arcas, uno de sus dueños, comentó que una mañana de 1985 llegó a comprar el diario Atahualpa Yupanqui. "Mi abuelo lo reconoció y lo invitó a tomar mate a la tarde. El cantante, que estaba aburrido en el hotel, aceptó y se apareció con la guitarra. En plena diagonal se armó una guitarreada", aseguró.