Canada
Un milagro del láser para la niña del napalm, Kim Phuc Phan Thi, que a los 53 años podrá sentir las caricias de su nieto en la piel quemada en 1972 por una bomba lanzada desde un avión de Vietnam del Sur.
Phan Thi tenía 9 años cuando en 1972 el fotógrafo de Associated Press Nick Ut la inmortalizó mientras, aterrorizada y desnuda, huía de las bombas. Esa foto se convirtió en un ícono de los horrores de la guerra, además de ser galardonada con el Pulitzer. La mujer, que vive hace años en Canadá, finalizó una terapia en un hospital de Miami en el que le removieron las cicatrices de las quemaduras en la espalda y en un brazo, lo que le permitió recuperar la sensibilidad.
La ex “napalm girl” se había resignado a vivir con el dolor hasta que descubrió el método terapéutico de la doctora Jill Waibel. Tomó contacto con el Instituto de Dermatología y Láser de Miami, pero el tratamiento era muy caro (de 1500 a 2000 dólares por sesión). Al conocer a Phan Thi y escuchar su historia, decidió no cobrarle. Tenía quemaduras de cuarto grado, cocinando la carne y los músculos de la niña, y fundiéndolos con los huesos. “Siempre pensé que el alivio llegaría en el paraíso, pero ahora la tierra se convirtió en mi paraíso”, declaró la mujer, quien recuperó la sensibilidad en varios lugares del cuerpo. “Ahora puedo sentir la caricia de mi nieto en el brazo”, dijo emocionada.