La violación colectiva es investigada desde el miércoles cuando numerosas personas denunciaron la circulación de un vídeo en las redes sociales en la que la joven aparece desnuda y desmayada, con sus órganos genitales sangrando, mientras que el autor de la grabación comenta que fue violada por al menos 30 personas.
En sus declaraciones a la Policía, la menor dijo que fue drogada y violada por varios hombres tras haber ido el sábado pasado a casa de su novio en Jacarepaguá, un barrio en la zona norte de Río de Janeiro. Agregó que no recuerda bien lo ocurrido desde entonces pero que en un momento en que despertó, ya el domingo, percibió que estaba desnuda y dopada en una cama en una habitación con 33 hombres, algunos de los cuales armados con fusiles y pistolas, en una vivienda de una favela. La menor admitió que era usuaria de drogas alucinógenas pero alegó que desde hacía un mes que no usaba nada.
Los familiares de la adolescente aseguraron que ella estaba desaparecida desde el final de semana cuando anunció que saldría a reunirse con amigos, algo que al parecer era recurrente.
La presidente suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, manifestó su repudio en un mensaje en Twitter en el que aseguró que "es inaceptable que crímenes como este sigan ocurriendo". "Nuevamente reafirmo mi repudio a la violencia contra las mujeres. Necesitamos combatir, denunciar y sancionar este crimen", afirmó la hasta hace dos semanas presidenta brasileña.